En el ecosistema digital actual, la pregunta de un millón de dólares (a veces literal) no es solo qué contenido crear, sino dónde emitirlo. Durante años, Twitch fue el rey indiscutible del streaming en vivo, mientras que YouTube dominaba el video bajo demanda (VOD). Sin embargo, las fronteras se han difuminado.
Hoy, un creador de contenido debe evaluar la rentabilidad no solo por el cheque mensual, sino por el coste de oportunidad, el descubrimiento de audiencia y la estabilidad a largo plazo. En esta guía, desglosaremos cuál plataforma te llenará más el bolsillo —y por qué—.





