Comunicación, Internet, Social Media - mar 10, 2009
Política y Web 2.0, un universo de oportunidades

Últimamente estoy comprobando una gran proliferación de incursiones en Internet por parte de diferentes políticos españoles. Puede que este hecho novedoso se deba a los beneficiosos resultados que obtuvo Barack Obama de la Web 2.0 en las pasadas elecciones estadounidenses. Sin embargo, muchas de estas nuevas aventuras tienen todas las trazas de ser inútiles puesto que esta labor no es del todo sencilla. No basta con abrir un perfil en Facebook y otro en Twitter y dedicarse a recolectar “amigos” como si se tratasen de caramelos de una piñata.
Cada red social tiene unas reglas o pautas de conducta y es necesario conocerlas, comprenderlas y ponerlas en práctica para poder sacar provecho de estas herramientas comunicativas que nos brinda la Web 2.0. En comparación con las tradicionales técnicas de comunicación, que se caracterizan por su verticalidad y unidireccionalidad, en la Web 2.0 la relación entre el creador de contenidos y el usuario es horizontal y bidireccional. Esto brinda una gran oportunidad a los políticos: pueden conocer de primera mano lo que opinan los electores sobre sus políticas además de tener a su disposición multitud de herramientas para difundir sus ideas o mensajes de manera más efectiva y sencilla.
Como punto de partida, un buen político 2.0 que se precie ha de poner en marcha cuatro canales de comunicación básicos:
- Blog: Como en casi toda iniciativa web, se ha de contar con un blog que transmita seriedad, sinceridad, determinación y transparencia. Es de vital importancia que sea escrito por el mismo político y que se hable en él de temas de actualidad tratando de explicar la postura de su partido de manera clara, concisa y sin dar rodeos. Como medio de comunicación entre el candidato y los electores, conviene que se preste atención a los comentarios de los lectores del blog tanto si están de acuerdo como si no.
- Red Social: La presencia del candidato en Internet no consiste en crear un perfil de Facebook, Tuenti, Twitter o de cualquier otra red social y emprender la carrera de hacerse con el mayor número de “amigos”. No hay que exagerar la importancia de estas herramientas, que son útiles si se usan como medios de comunicación alternativa, pero tampoco se deben presentar como si fuesen una encuesta del CIS. Con una cuenta en Facebook y otra en Flickr bastaría por el momento, por lo menos en España. No incluyo a Tuenti porque además de que está copada por adolescentes sin derecho al sufragio, no está pensada para la política 2.0.
- Microbloggin: Una cuenta en Twitter es el objetivo. Como en el apartado del blog, toda actualización ha de ser escrita personalmente por el candidato para que tenga algo de valor. Una cuenta de un político escrita por otra persona carece de autenticidad y de cualquier tipo de relevancia.
- Vídeo: Por los temas que se tratan en este blog, no creo que haya dudas de mi convicción de que el vídeo es el futuro de Internet y que por lo tanto, no puede faltar en una buena campaña de política 2.0. Un equipo de personas que grabe las intervenciones del candidato y las ponga a disposición de los electores por medio de YouTube u otros portales de vídeo respetando ciertas reglas de Internet (brevedad, pertinencia y calidad), puede ser la mejor herramienta de comunicación del político con los potenciales votantes.
El concepto de “Política 2.0″ todavía está en pañales, pero tarde o temprano podremos disfrutar del universo de oportunidades que brinda esta técnica que estoy convencido de que se irá perfeccionando hasta llegar a límites insospechados. Tiempo al tiempo…
Recomiendo la lectura de:
- El tonto del Facebook, por Daniel Rodríguez Herrera
- Los políticos y la autenticidad, por Enrique Dans
- Los principios de la política 2.0, por José A. del Moral
También puede interesarte:
Suscripción
Si eres nuevo por aquí puede que te interese suscribirte al feed RSS o a mis correos elecrónicos cada vez que haya una nueva actualización o artículo en el blog.


Últimos comentarios