13 Marzo 2009
¿Acceso o propiedad? Internet lo cambia todo…

Llevo varios días probando Spotify, una aplicación que permite escuchar la música que se pretenda al instante siempre que se esté conectado a Internet. Como idea es fantástica, pero aun tiene que ser desarrollada para que pueda plantar cara al imperio de iTunes. Como bien apunta Daniel Ek, fundador de Spotify, en una entrevista en El País, “el futuro de la música está en el acceso más que en la propiedad” y no le falta razón. La pregunta es la siguiente: ¿Tan sólo atañe esta afirmación a la música o también al vídeo y/o a la literatura?
- Música: Recomiendo la utilización de Spotify ya que funciona realmente bien, pero tiene multitud de aspectos a mejorar. La gente no sólo la escucha en sus ordenadores, sino también por la calle, haciendo deporte, en el salón de casa o cualquier otro lugar y como es de prever, el ordenador y una conexión a Internet no suelen aparecer por debajo de las piedras. Está claro que el acceso a la música es el futuro, pero si no se logra adaptar esta idea para introducirla dentro de dispositivos móviles o allí donde no exista una conexión a Internet fija, se seguirá necesitando de canciones en propiedad, que aunque ocupen espacio en el disco duro, están a disposición de su dueño en todo momento.
- Vídeo: Observando la evolución de la relación de las productoras de cine, series y televisión con Internet a lo largo de los últimos años, es de prever que esté al caer su pleno aterrizaje en la Web. La tecnología está a favor del consumidor, un ser racional que busca su propio beneficio, esto es, que no va a pagar por algo que puede conseguir de manera gratuita y por esta razón resultaría mucho más rentable para los productores de contenidos introducir una aplicación del estilo de Spotify o servirse de portales de vídeo ya existentes para controlar la distribución y monetizar los contenidos que tanto esfuerzo les ha costado sacar a delante.
- Literatura: Como en toda regla general siempre hay una excepción, creo que en este caso le toca a los libros. La implantación de los audiolibros o de los ebooks en el mercado no está resultando del todo fácil. El libro sigue triunfando porque es mucho más cómoda la lectura sobre papel que sobre una pantalla ya sea de ordenador, ya sea de un dispositivo móvil. Mucho tiene que cambiar este mercado para que la idea del ebook o el audiolibro se implante entre los consumidores.
Internet está cambiando el mundo y esto afecta especialmente al de la música y el vídeo, sea cual sea su categoría. Una copia de una película, de un disco de música, de una colección de series o incluso de un programa de televisión es realmente fácil de conseguir ya sea en la calle como en Internet. ¿Por qué no abrir los ojos ante la realidad y ofrecer los mismos servicios buscando monetizarlos como lo hace Spotify?
Recomiendo la lectura de:
- Spotify, el acceso antes que la propiedad, por Álex Morrell
- Una cuestión de tiempo, por Enrique Dans
- La televisión se muda a YouTube, por Fco. Javier Jiménez Rivero

6 Comentarios
20 Marzo 2009
Que gran verdad cuando dices que no solamente la clave reside en el acceso, sino también el place.
Todo el mundo escucha música en multitud de sitios, de hecho, cuando voy andando por la calle escuchando música, nunca es tan actualizada como la que pueda tener en el Pc…
¡Gracias por la recomendación!
20 Marzo 2009
En el Pc me refiero a Spotifu, claro.
PD: Hay que revisar comments antes de darle al botón…
20 Marzo 2009
De nada Álex, gracias a ti por comentar la entrada. Bienvenido a esta bitácora y que sepas que sigo los artículos que publicas en el blog de Prestigia.
Un saludo,
FJJR
27 Marzo 2009
Pues sinceramente, prefiero Deezer. Es sitio web es francés (ahgg, franceses) pero no tengo que escuchar anuncios, y la verdad, funciona realmente bien. El único problema es que no tienen un gran archivo…
Respecto al problema de el acceso a la red, hoy por hoy los nuevos móviles tienen todos reproductor de música e Internet, y aunque no lo he comprobado, estoy seguro que ya existen tarifas planas para ello, por lo que tampoco estarías pagando mucho en comparación con la cantidad de música disponible.
Así que, ale! que se jorobe la SGAE…
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