Comunicación, Publicidad - may 10, 2010
Lo que es bueno para el cliente, también lo es para la empresa: ¡comunÃÂcalo!
François Michelin es un apasionado hombre de negocios y lÃder indiscutible de una de las empresas más importantes del último siglo como es Michelin. Desde 1955 a 1999 fue gerente de esta multinacional francesa consiguiendo situarla en la primerÃÂsima lÃÂnea de las empresas del sector gracias a la introducción del neumático radial en el mercado y a una concepción humanista de la empresa.
Llevaba mucho tiempo queriendo escribir un artÃÂculo sobre este personaje, al que admiro profundamente, tanto por su filosofÃa empresarial como por su forma de enfocar la vida en relación con los negocios y os recomiendo efusÃÂvamente que leáis el libro que recoge toda su experiencia vÃÂa un ameno diálogo con dos periodistas franceses expertos en temas de economÃa. Éste se titula “Empresa y responsabilidad” y lo edita Ediciones Encuentro.
Mi parte preferida del diálogo es cuando se refiere a la introducción del neumático radial en el mercado. Un hecho que marcó el despegue de la marca francesa al liderazgo del sector durante largas décadas gracias a la implementación de una mejora competitiva radical respecto al resto de competidores y bajo el lema “Lo que es bueno para el cliente, también lo es para la empresa”.
Como os contaba, François Michelin apostó por el cliente. Cuando lanzaron el radial un sector importante de la empresa estaba en contra de la medida ya que habÃa que dividir el proceso productivo en tres partes cuando con el neumático clásico bastaba con uno, se pensaba que los vendedores se pondrÃÂan furiosos porque en vez de vender tres neumáticos, sólo venderÃan uno puesto que el radial aguantaba tres veces más kilometraje que el clásico y por otra parte, preveÃÂan que el “nuevo” producto iba a costar muy caro debido a la necesaria inversión en nueva maquinaria.
Acto y seguido, y bajo las propias palabras del protagonista de este artÃculo, “El jéfe de la época, el señor Puiseux, decidió probar el neumático radial sobre un recorrido que conocÃÂa bien, entre Clermont-Ferrand y el Jura. Se dio cuenta de que tardaba una buena media hora menos para hacer la misma ruta, que se fatigaba menos, que gastaba menos combustible y que, por tanto, podÃÂa hacer el trayecto de una forma más agradable. Todo ello era bueno para el cliente. En consecuencia, no cabÃÂan dudas, habÃa que lanzar el radial”.
Ninguno de los competidores de Michelin “cogió el vuelo” del neumático radial en el momento, lo que lanzó a la marca francesa al abandono de la era industrial para pasar a la postindustrial y de paso, situarse como la referencia del sector.
En la actualidad Michelin sigue manteniendo su estatus de lÃder del sector, eso sÃÂ, perseguidos muy de cerca por Bridgestone, pero esto no es relevante. La multinacional francesa continúa investigando y desarrollando nuevos productos siendo la empresa que más invierte en este tipo de tareas y consiguiendo excelentes resultados: Los neumáticos MichelÃn, a dÃÂa de hoy, aguantan más, hacen menos ruido y hacen consumir menos combustible al vehÃÂculo que los de la competencia. Todo esto es aprovechado por los departamentos de marketing y comunicación de la compañÃÂa que le sacan todo el partido posible a estas ventajas competitivas gracias a campañas publicitarias como la que os ofrezco en el vÃÂdeo situado sobre este párrafo.
Como puntos a destacar de este artÃÂculo señalarÃÂa los tres siguientes:
1.- Dirigir las estrategias empresariales hacia el cliente: Si es bueno para el cliente, es bueno para la empresa.
2.- Si se dispone de una ventaja competitiva cláramente superior a la de la competencia hay que explotarla todo lo que se pueda mediante estrategias de comunicación corporativa y marketing.
3.- Es de obligado cumplimiento leerse “Empresa y Responsabilidad” de François Michelin.
